viernes, 3 de abril de 2020

Momento I

Estoy en casa.  Como aconsejaron. Como piden, como hacen otros( algunos,  no todos). Afuera está el virus. Silencioso, amenazador, mortal.
¿Donde quedaron postergadas nuestras vanidades, nuestros diversos prejuicios, tan amigos de la queja, del repudio, del mesianismo petulante?
¿Dónde quedó la fiebre ilusionista, creadora de fantasías reivindicativas, que nos destruyó el futuro?
¿Dónde está la insaciable voracidad de la corrupción vandálica y desvergonzada, que desvalijó el  país, disfrazada de socialmente justa?

El virus llegó y es un juez insobornable, implacable, igualitario e inclusivo de verdad, muy lejos del vano simulacro de justicia a rostro descubierto de la venalidad obscena.

El estado desalmado

miércoles, 1 de abril de 2020

El mismo error?

Gran parte de la culpa de la situación se debe al retraso en las pruebas en Estados Unidos . Estábamos al margen, viendo cómo la pandemia se desarrollaba, sin capacidad para hacer tests e identificar casos antes. Y eso resultó en la propagación masiva de covid-19 por todo Estados Unidos", afirma Thomas Tsai, cirujano e investigador de políticas de salud en Harvard.

Pruebas defectuosas que tuvieron que ser cambiadas o el limitado acceso a los tests están entre los problemas destacados por los especialistas, que retrasaron la respuesta de la primera potencia mundial al avance de la enfermedad.